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Walkman: Q.E.P.D

Publicado: 25 octubre, 2010 de Paulina Breschi H en Sin categoría

El otro día leía “noticias curiosas” y una me llamo particularmente la atención.  La firma de productos tecnológicos Sony anunció que cesaba la producción en Japón del reproductor portátil de casetes que ella misma inventó: el Walkman. Esto me llevó a abrir los ojos y darme cuenta de algo: yo juraba que hacía rato se habían descontinuado esos productos, ¡ya nadie los usa!

De hecho el otro día, limpiaba mis cajones y encontré una grabadora de casetes. OK, no es lo mismo que un Walkman, pero ese no es el punto. Sucedió lo siguiente. Mi madre me preguntó: guardo esto, ¿verdad? Tu lo usas para reportear.
¿Saben cuál fue mi respuesta inmediata?: Nooo!!!, eso ya pasó de moda y además es mucho más complejo de pasar al PC y usar mis benditas cuñas, que la grabadora digital que tengo.
En fin, pobres casetes! En sus tiempo de vida útil lo quise mucho, grabando de un lado a otro la música que quería escuchar, y ahora, ni siquiera guardaba un poco de respeto por él.
Por otro lado, quise averiguar un poco más sobre el Walkman, y me di cuenta que a pesar de todo, es un objeto de culto. Fue el primer reproductor de música portátil al cual la gente podía acceder, y más que mal, trae miles de recuerdos y se le tiene mucho cariño. Sin embargo, sus desventajas frente a productos como el iPod y los MP3 son muchísimas. Partiendo porque uno lo puedes meter en tu bolsillo y el otro no.

El Walkman debutó en julio de 1979 y se convirtió en un ícono de las décadas de los años 80 y 90. La despedida que anunció Sony no es menor si consideramos que es un producto que ha vendido cerca de 220 millones de unidades durante su vida útil y colocó a Sony en el mapa mundial como un innovador. La compañía no sólo inventó el producto electrónico más conocido en Japón sino que, como dije antes, cambió para SIEMPRE la forma en la que escuchamos música.
Sin embargo, Sony anunció que va a seguir vendiendo el producto en el exterior, especialmente en Asia y Oriente Medio, donde la demanda de cintas para el Walkman no es “totalmente cero”. El último modelo de Walkman salió en 2008 y se puede comprar por unos US$49.

En fin, lamentable, pero superable. Nada que no nos permita continuar con nuestras vidas.

Pero, ¿no será que descontinuar este producto signifique una especie de renuncia por parte de la marca Sony a su liderazgo como productor de reproductores de música portátiles? De hecho la propia compañía a reconocido que no puede competir con el éxito del iPod de Apple y el popular iTunes.

Sin embargo, siempre encontraremos fanáticos que no quieren desprenderse de aquellos productos que los acompañaron durante toda su pre-adolescencia, adolescencia y madurez. Más que mal marcaron su vida “juvenil”. Hoy ellos consideran el Walkman como un aparato que trae recuerdos de épocas pasadas y quizás termine convirtiéndose en un objeto de museo digno de veneración que, más que mal, cambio la historia de la música.  

Así que, sin más pre-ambulo, me despido de este aparato que ha marcado una historia. Que si no fuera por él nos aburriríamos en los largos viajes en micro, metro, taxi o auto; que cambió por completo el concepto de “cantemos en los viajes” a, “cada uno póngase su Walkman y escuche lo que quiera”; y, por qué no decirlo, hace que esas horas agobiantes en el gimnasio, en clases o en la sala de espera, se hagan mínimas y agradables.

Gracias Sony por tu creación. Y Walkman, descansa en paz.

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¿Arrendemos una película?

Publicado: 21 septiembre, 2010 de Paulina Breschi H en Tecnología, Tendencias, Usuarios

Por Paulina Breschi

El otro día caminaba por la rotonda Atenas y vi la tienda Blockbuster. Estaba vacía y recordé: Es sábado por la noche. No hay carrete, tus ánimos no son los mejores para salir de tu casa, hace mucho frío y afuera llueve. Conclusión: “hoy es el día perfecto para ver una película y comer cosas ricas”.

¿Quién no recuerda haber entrado a una tienda de video, caminar entre sus pasillos llenos de películas? ¿Quién no recuerda haber disfrutado en la sala de la casa o tirado en la cama esa película que tanto demoraste en elegir, o que quizás ya hayas visto 10 veces?
Al parecer estos establecimientos tiene sus días contados y todo gracias a el poder de las nuevas tecnologías a las que hoy tenemos acceso. Y ojo, no sólo es una de las “tradiciones” que se han ido desplazando, sino que hay muchas más. Entonces me pregunto, ¿qué preferimos, tradición o más y más avances?

En julio recién pasado la cadena de arriendo de videos más importante del mundo, Blockbuster, recibió la noticia de que dejaría de aparecer entre las empresas que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York, por no haber logrado que el precio de sus acciones supere US$1.  Por otro lado, las deudas de Blockbuster son cada vez mayores y sus ingresos cada vez menores. La gente va menos a sus establecimientos y este año cerca de 900 tiendas en Estados Unidos podrían cerrar. La principal causa de esta crisis: la tecnología.

Si bien estas cadenas de arriendo de videos trataron de solucionar sus problemas con el “arriendo a domicilio” como lo hacía Bazuca, para hacer más cómodo el trámite del arriendo, hoy Internet se ha encargado de acabar con este suceso. Sitios como NetFlix o Love Film, en EEUU, arriendan videos a través de la red. La gente se inscribe, elige una cuota mensual y empieza a pedir videos que le llegan directamente a su casa. Por otro lado, estos servicios no cobran multas por atrasos. Y si esto parece poco, ahora también permiten que el usuario descargue la película vía internet. Después de un tiempo el archivo ya no puede ser visto. Pero ojo, esto es sólo para aquellos que prefieren ser correctos y no faltar a la ley, respetando los derechos de autor. Para los más “vivos” existen un sin fin de páginas como “Taringa” o foros que dan consejos e ideas de cómo descargar lo que tu quieras y GRATIS.

Además tampoco hay que ser muy inteligente para darse cuenta que las películas están haciendo un homenaje a la música, siguiendo los mismos pasos. La gente compra cada vez menos CD y descarga más canciones por internet: ya sea pagando o gratis. 
Sin embargo, no puedo dejar de nombrar que no sólo las tecnologías están ayudando a que el negocio estilo “Blockbuster” muera, sino que también la piratería y a ella se le suma la televisión por cable que contribuye al fenómeno. Es más cómodo arrendar una película desde la comodidad de la televisión que ir a la tienda a obtenerla y luego volver a ella a entregarla.

En Brasil un grupo de inversionistas locales adquirieron la mayoría de las acciones de Blockbuster en el país y transformaron el negocio. Ahora, además de arrendar videos en las tiendas, también ofrecen arriendo y venta de DVD y Blu-Ray en línea.

Es probable, como ocurre en varias partes del mundo, que algunas tiendas de video permanezcan a pesar de internet y a pesar de las comodidades de la vida moderna. Algunas especializadas en cine de arte o en filmes independientes seguirán ahí, viendo el pasar de los años y atestiguando quizá en el futuro una nueva tecnología que reemplace a internet.

Pero lo más seguro es que la mayoría se convierta en una anécdota.

Si bien no soy una crítica de las tecnologías y redes sociales, tampoco soy la mejor de sus adeptas y es justamente por lo mismo. Siento que cada días nos convertimos en seres más “cibernéticos”. No es que sea negativo, pero creo que hay mucho de la cultura y vida en sociedad que se está perdiendo gracias a estos geniales avances tecnológicos, sumado a una falla en el  aprendizaje de los mismos.

Busquemos el equilibrio y no perdamos nuestras tradiciones, que hoy por hoy, debo confesar, hecho mucho de menos.

Calidad en Tiempo Record

Publicado: 16 agosto, 2010 de Paulina Breschi H en Tecnología, Tendencias, Usuarios

En los 3 cortos años que llevo estudiando periodismo me he dado cuenta que, por lo general, a los periodistas de los medios tradicionales se les impone un tiempo de elaboración de la noticia. A veces éste resulta suficiente, y muchas otras resulta muy poco. Y es que hay noticias que necesitan mayor elaboración que otras, y si bien es lógico que los medios se pongan un límite a la hora de redactar noticias, a la vez el tiempo juega un rol importantísimo en la calidad de la información que se le entrega a nuestro público. Y como bien dice el dicho: “El tiempo es oro”.

Por: Paulina Breschi H.

  Si bien es cierto que cada medio tiene una cierta cantidad de periodistas por cada área de cobertura noticiosa, y eso ayuda muchísimo a que cada noticia sea valorada y elaborada, el tiempo de elaboración puede jugar muy en contra o muy a favor de la calidad de la información que le entregamos a nuestro público. Aunque OJO, no es el único factor que puede influenciar en la calidad de la información.

Todo este cuestionamiento me ha llevado a preguntar: ¿podremos algún día tener las herramientas para entregar la mejor información en el menor tiempo posible?

La competencia entre medios es clara y clave. Sabemos que en nuestro país existe poca competencia y eso lleva a que el primero que tenga la noticia más poderosa y nueva es el que gana. Y justamente para lograr ello, el que se demora menos lo logra. Es también esta competencia mediática la que produce una falla en la calidad informativa. Cada medio lucha por ser el mejor, por ser el primero, por poner en primera plana el hecho noticioso más impactante, o por captar la mejor imagen.
Lamentablemente, el mundo y el mercado de los medios de comunicación es un mercado de competencia imperfecta y eso lleva a que se produzcan muchos errores en el camino.

Sin embargo, y dejando de lado el pesimismo. La convergencia de los medios ha jugado hoy un rol muy importante en al calidad de la información. Tenemos con ella, y con las nuevas tecnologías, las herramientas para poder crear información de calidad en tiempo record. Pero hay que tener claro, estas herramientas deben caer en manos de periodistas (trabajadores de la información), pues si caen en manos inadecuadas todo el esfuerzo puede venirse abajo. Y en cierto sentido es algo que ha ido sucediendo, cómo dice el profesor de la Universidad de Indiana, EE.UU., David Weaver: “Más importante que la credibilidad de los periodistas es, sin embargo, la calidad de la información que el público recibe. Resulta irónica que justo cuando los seres humanos han accedido a una tecnología de la información nunca antes imaginada, la cantidad de información disponible se incrementó y, por el contrario, la calidad parece ir en retroceso”.

Un sondeo reciente sobre una muestra nacional, realizado en EE.UU., de 844 ciudadanos aleatoriamente seleccionados, realizado por el “Pew Research Center”, determinó que 2/3 de los encuestados consideraba entre ‘deficiente’ y “sólo aceptable” la actuación de los medios a la hora de verificar las informaciones antes de publicarlas; un 60% acusaba a los medios de falta de objetividad y la mitad de la muestra declaraba que los medios están fracasando en lo relativo a “proporcionar a la gente la información necesaria”.

Es obvio que los periodistas del siglo XXI van a necesitar conocer a fondo el manejo de esas nuevas tecnologías, pero requieren mejorar también mucho más en su conocimiento de los temas sobre los que informan (economía, política, ciencia, salud,medicina, delincuencia, arte, deportes, etc). El reto consiste en atraer hacia el periodismo a toda esa gente con vocación, proporcionándoles los recursos que necesitan para realizar el tipo de cobertura informativa que nuestra sociedad precisa.